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domingo, 26 de mayo de 2013

Ser del Sur


Por qué hacerme sentir miedo ante lo eminente?
pequeño sentimiento de temor bajo mi corazón
anunciando el fin...
Y te lo digo... Te saco de mí
con estas palabras, con cada una de estas letras,
mi vista en tus ojos, mis dedos tecleando,
Así conjuro tu salida de mi cuerpo...
¿Acaso no sabes como soy?
Te burlas de mí porque sos mi norte,
porque estas tradiciones nos llevan
a ser parte de esta cultura,
demasiado griega, latina, occidental...
Es vil que temas a la pequeña parca...
No tendré esas costumbres,

pero tengo la de dar vuelta
todo lo que ocurre dentro y fuera de mi
¿Y ahora me hace sentir este escalofrío
cuando todo este cuarto sabe
que mortalmente me acechas?
Pero aún así te reís,
lo único que buscas, no es mí muerte carnal,
sino mi honestidad...
Es lo que me sobra,
mi honestidad y todo lo que me cuelga...
Esta luz sólo quiere brillar
un poco para vos.
No aguantas? Es imposible seguir?
Por eso me persigues...
Tu silueta con mi cimitarra llameante...
Querés jugar a patrañas de Medio Oriente?
Llenar las horas que nos resguardan
del momento que tanto anhelas?
Para arrancarme el consciente
con otras tantas del viejo Mediterráneo?
Islita perdida en ese salpicado rocoso del Egéo,
pero nunca tejes y destejes...
Ahora libre a fin, sin yugo
solo el hecho de ser de Sudaca...
Yo soy tu Fin...
Tu pequeña muerte al Sur,

tecleando delicadamente entre tus piernas...

viernes, 24 de mayo de 2013

Dama del Alba, Señor del Crepusculo

Ardo, ardo y no lo ves. Veo la noche, el tejido de tu ausencia que vigila las frontera que me legas...
Un suspiro, un susurro, del abismo brota el canto, la melodía intermitente, la canción sombría...
Es un murmullo, un gemido...
Sombra del medio día, oscuridad en luz, danza en su celda, girando al son de la armonía...
Es un rumor, un llamado,una caricia, un rasguño, una dulce cadencia...
Bienvenida... 
Canta, muere, vive. Camina en espasmos de lucidez por calles inciertas. No temas, al susurro, al suspiro, yo te guío...
Sos el cigarrillo en la mano fumado por el aire, que lentamente se lleva tu humo...

Es hora de temer... Yo te consumo...
Como alguna vez escribió Isidore Ducasse, Conde de Lautréamont...

...Y cuando estés en la cama y oigas los ladridos de los perros del campo, escóndete bajo tu manta, pero no te burles de lo que hacen: tienen sed insaciable de infinito (como vos, como yo, como el resto de los humanos). Ella de rostro pálido y largo, te permitirá  situarte delante de la ventana para contemplar el espectáculo, que es sublime...”

lunes, 6 de mayo de 2013

Lo que Ata

Algo lo ata a esa mujer
                                                                         inexplicablemente.
Un hora enorme los reúne,
los adhiere,
los funde en único latido
                                                                     inexorablemente.
Remolino de alas los envuelve
y giran sobre sí mismos,
sobre la vastedad de sus besos,
                                                              mansamente.
No dejan de mirarse.
Conmueven sus ojos húmedos,
oceánicos,
rocío hurgando las almas,
preguntándose
                                                             calladamente
reconociendo esencias
y azares
hondamente.
Dilatando
su desnudez de frutas
                                                            infinitamente
hasta volcarse mar y cielo
sin orillas
y más tarde
planeta de sueños
Gabriel Impaglione



martes, 30 de abril de 2013

El Grito

Como un feroz puñetazo
desde el mismo ovario donde la tierra es ignea
y suele ser ensamblado aborto y parto,
emerge EL GRITO.
Abismal, corpóreo,
para lavarnos de la impotencia y el miedo,
para poder levantar la frente sabedora de nortes.
Seguramente con menos estrellas
que en un rectángulo de loco imperialismo,
tal vez con una sola,
como la que alguien llevó en su negra gorra.
El Grito es de león y oveja,
es de bronca y de traiciones
en la ternura de todos los días,
en el pan blando,
en el dar incorruptible del jazmín.
El Grito es de Vivaldi y Bach,
de Siqueiros y Klee,
de una historia donde las uñas y la piel
se suben a la periferia del poder,
donde el poder
tal vez no sea exactamente el poder,
pero sea el codo a codo, el compañero,
los intransferibles códigos con que sobrevivimos
"a pesar de".
Sin domador,
sin petulantes marquesinas,
sin atisbos de soberbia,
nace este GRITO
hondo, temible, causal, bienaventurado.

Este Grito,
que rompe paredes y empedrados,
busca el oscuro corazón de la injusticia,
dice basta.
Pero después de basta
sigue gritando,
porque algo nos da de cachetadas,
en el cotidiano corazón con que vivimos.
El Grito del que hablo
es el hijo que nos está naciendo
históricamente,
desde siempre.
Y duele,
pero está naciendo...
Beatriz Pozzoli


martes, 23 de abril de 2013

Manantial Sublime

Vasos Tiernos, Teteras suculentas
sin huesos, con turgencias
como cuencas de vertientes entibiadas,
copones fragiles
tinajas nutritivas, sabrosas,
capilares delicadas y afectivas
anfiteatros sustanciosos, fructíferos
donde se bebe con o sin pucheros
escudillas orondas y espumosas
dulces recipientes, manantiales sublimes
entre un regazo del ser, asoman.

Sirven de alimento al amor
en todas formas y maneras
dan la vida en plural satisfacción,
y cuando no están
las añoramos con delirio
el capturarlas en miradas,
transmite una extraña sensación
de líbido osado,
excitación total, sin dejarnos ser,
torpe nerviosidad del apetito

por sorberlas.
Pronunciar su nombre provinciano,
no está en lo planeado.
He de calcarlo entre los versos,
ellas saben a que me refiero,
mejor es pasar por inadvertido incauto
así ellas darán su lactancia pasional,
ahora, que ya no necesito su miel,
capullos para nutrirme

No obstante gimo
en las cercanías del encuentro
para así retozar con frutos de la piel
en el juego del amor ineludible.
¡Que hermosas!,
son exquisitas

las dulzuras de tu cuerpo

miércoles, 17 de abril de 2013

Gallo Ciego

El roce de las páginas de un libro que se hojea modela una mujer hermosa, y cuando no se lee se contempla esa mujer con tristeza. Sin osar hablarle, sin osar decirle que es tan hermosa, que estar con ella no tiene precio, que cuando pasa imperceptible entre un murmullo de flores, la envidian. A veces se da una vuelta en las temporadas impresas para preguntarme la hora, o quizás finge contemplar atentamente mis reliquias de un modo insólito en criaturas humanas alguna.
Y el mundo muere en rupturas, se produce en los anillos de aire una herida a nivel corazón.

Y los diarios matutinos traen fotos de cantantes cuyas voces tienen el color de la arena en orillas tiernas y peligrosas.

Y a veces el vespertino dejan paso libre a cumplidas muchachitas que conducen fieras encadenadas.

Pero lo mejor está en el intervalo de ciertas letras, donde manos más blancas que el cuerno de las estrellas a mediodía, saquean un nido de golondrinas a fin de que llueva para siempre bajo, tan bajo que las alas no puedan entremezclarse. Manos por las que se asciende hasta brazos, tan levemente, como el vapor de los prados en sus graciosas volutas sobre los charcos, unos espejos imperfectos. Brazos que sólo se articulan al peligro excepcional de un cuerpo creado para el amor, cuyo vientre llama a los suspiros desprendidos de las zarzas llenas de velos.
Y que sólo tiene de terrestre la inmensa verdad del hielo, de los trineos, de las miradas sobre una extensión absolutamente blanca, de lo que no veré nunca más a causa de una venda maravillosa...
...que es la que utilizo jugando al gallo ciego de las heridas... 

sábado, 13 de abril de 2013

Caminar la Noche

Salir a caminar el barrio, reventarme la cara contra en viento frió, arrastrar los pies por las baldosas ajadas de las veredas, calar los ojos en los adoquines extrañamente conservados, transpira la presencia de Ángeles y Demonios, pero sobre todo salir a buscarte y respirar, respirar tu presencia en esas cosas tan maravillosas que traen los silencios trasnochados.
Y vos tan hermosa, loca como veleta a contra viento, o como sirena de niebla, pero hermosa como una perla o una luna que en un mar azul o un cielo nocturno son mas o menos lo mismo: Hembras, y vos sos una Hembra de puta madre, una lindura y eso me fascina, me enamora mas de lo enamorado, porque se trata de una belleza que cuando se le abre a uno es, como decirlo, la esperanza que vive en el fondo de la caja de Pandora Porteña; la furia brillante de un Leviatan del Río de la Plata; el rojizo destello de Venus en el mapa azul negro de la noche; y más allá la Cruz del Sur; y más allá el mágico silencio del rió, que de noche se colma de sus propios fantasmas, sus sueños, sus recuerdos.
Y salgo a caminar, a rondar los viejos rincones del barrio como un ciruja, rascar con la uña el verdín de las paredes, y con los dientes, sacarle la pintura descascarada a la baranda del viento.
Y así rondar la hora cero, entre mañanas de secretos y maquinaciones bajas, de esas que se andan enredadas en el vientre. Y te dan la emoción, el miedo, el frió, la duda y el aplomo de un amor incurable.
Y vos tan hermosa, la cara fría en el vidrio helado, y del otro lado empañándose por la cara tibia, la cara blanca, con lagrimas y mariposas.
Loca como una carreta en la avenida o un timbre resonando en un zaguán oscuro, pero hermosa como una gota de sangre en una sabana blanca, como el reflejo de la llama de una vela, en una copa húmeda de vino, donde se ven los ojos y se ven las almas y de una forma u otra sangre o fuego; el labio que la tiene, es la boca de una hembra, y vos una mujer infinita, porque no sos Diosa, ni perla, ni Luna, sino Mujer, Una mujer que tiene Diosa, Luna, Perla en la carne, un sexo que pone filo en la noche, una blancura que es pureza hasta la humanidad misma de ser lujuria, una lindura que moja los escalones doblados de la media noche para que uno resbale y caiga en tu vientre, y así poder llorar siglos de llantos o reír siglos de risas

lunes, 1 de abril de 2013

Romper el Hielo


Me pidieron unos segundos de chamullo; no saben lo que me piden...

La verdad, que frente al silencio, cada cosa que me escucho decir me hace acordar a esos espacios tediosos, donde se encarama la cultura como un extracto insoportable...
La verdad, que todo esto tiene un poco de alma solitaria en busca de esos frascos de veneno.
Pero ojo que acá, en la insondable inspiración de la madrugada, los venenos no te matan, adormecen; y un veneno que adormece mata por dentro y cuando despertes las cosas van a seguir estando exactamente igual....


Y me dormí con esta canción en la cabeza....