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lunes, 27 de mayo de 2013

El Fabuloso Destino de Amélie Moissonneur

Amélie ríe en su rincón
las grandes gotas del invierno
son sus compañeras de juegos.

Saluda a los visitantes
con una sonrisa blanca
y besos gélidos que matan

Su vida es una fotografia sepia
en aquel mausoleo oscuro
donde mueren los anhelos.

Dulcemente canta sus tonadas
las melodías resuenan lacónicas
llevadas lejos por el viento.

Temprano cortaron sus alas
entre el polvo y las cenizas.
juega para la eternidad

Nunca entendió la muerte
en aquel mausoleo oscuro,
Amélie reina sin su séquito





miércoles, 8 de mayo de 2013

Sueño de un viaje en Colectivo

Me encuentro en la 9 de Julio. Acabo de salir de la Biblioteca Pública "Franco Macri", que es en realidad el Teatro Colon, donde he estado leyendo una novela de Paulo Cohelo. En una esquina, la que cruza con Paraguay veo a un hombre de espaldas fumándo. Lo encaro y le pido uno (yo no fumo!?). Él hombre me convida uno de sus cigarrillos, que resultan ser Winston mentolados. Lo noto un poco desorientado. El me mira y luego de un rato me habla. Me dice que su nombre es Fidel, que ha tenido un encuentro con una chica llamada Norah Jones, que le ha contado algunas cosas que lo tienen perplejo...  o:

--"Mira, me lo ha dicho más o menos así:  Me llamo Norah Jones pero nunca he vivido en Guantanamo! Le debo mucho a Ravi Shankar. Me gusta el jazz y el soul. Martí es Borgiano, pero que contrario a lo que cierta izquierda cree Borges no es una Casa Tomada y es un error verlo como signo del leninismo. Si Borges, es "mierdizado" por algún Milton, entonces Dylan Thomas es Stalin, y Stalin era la Unión Soviética. ¿Entonces, quién es el Príncipe de Gales?¿Topo Giggio? ¿Quién es Jorge? ¿Qué era una Diana? ¿Qué es una rosa?.... Esto chico, es lo que me ha dicho, esta muchacha Norah Jones. Me podrías cantar "Un Canto a Galicia"?"

--"Oyeme Fidel, tú te equivocas, yo no soy Elton John"- le respondo, y salgo corriendo tratando de alcanzar el 26...




martes, 23 de abril de 2013

Confesion


Hace bastante tiempo que ando buscando un marco apropiado donde volcar algunas confesiones que hace mucho que vengo incubando y que ya llegaron a un grado de madurez suficiente como para que puedan abandonar la rama de mi árbol interior y sean de dominio público.
Por lo que pude aprehender sobre la calidad de los visitantes de la web en general, considero que este es el escenario adecuado sobre el cual volcar mi secreto, que hasta ahora deambula solitario y sin rumbo por las áridas planicies de mi conciencia.
Sé muy bien que no es nada fácil hablar sobre asuntos de naturaleza íntima, y el tema que me lleva a abrirles mi corazón lo es, y para aumentar el tamaño del drama que vivo, se refiere al territorio de la sexualidad. Sobre gustos y tendencias. Sobre mis gustos y tendencias. Por eso es tan difícil ventilarlos en público.
Sé también que después de ofrecerles en bandeja de plata mi más profunda verdad, muchos de Uds. se sorprenderán. Otros, asumiendo una postura de autosuficiencia, afirmarán: "¡yo sabíiiiia... bien que desconfiaaaba!
Algunos no le darán la menor importancia a lo que lean, y otros ni leerán lo que escribo. En fin, cada cabeza una sentencia, puesto que cada individuo es el producto de sus gustos y preferencias. Puedo decir, empezando - y resumiendo - que pertenezco a una minoría con tendencias sexuales que podrían ser consideradas por la mayoría como "anormales", lo que, debemos aceptar, no es ninguna vergüenza, pero se quiera o no se quiera, personas que se encuentran en mi situación, cada día que pasa son más y más discriminadas, como si fueran (fuéramos) enfermos leprosos o algo peor.
El grupo sexual al que pertenezco es - si lo comparamos con la sociedad como un todo - bastante reducido, pero creo que ése no es un motivo suficiente para ser excluídos por el abuso de una conducta despiadada de la mayoría que no respeta la individualidad sagrada del ser humano, pisoteando con rencor el libre albedrío de las personas.
He vivido mi particular forma de entender y ejercer la sexualidad, de manera casi clandestina, usando subterfugios para no ser descubierto "in fraganti", y es a eso a lo que deseo ponerle un punto final, quedando liberado de la obligación de vivir callando y/o fingiendo. Por todo eso - y a pesar de conocer el riesgo que corro - abro de par en par mi alma ante mis amigos virtuales, y en dos simples palabras les confieso mi más íntimo secreto: 

SOY HETEROSEXUAL.

Sí. Confieso que pertenezco a la minoría masculina que aprecia el sexo femenino, que sueña con mujeres, que tiembla de emoción al contacto de la piel femenina, y, lo que es mucho más grave, que no me arrepiento de ello, sino que, al contrario, insisto y prometo reincidir siempre que las circunstancias lo permitan.
Sí, amigos. Soy heterosexual en un mundo en el que cada vez quedamos menos, y cada vez más somos considerados como una especie en vías de extinción, dignos de que nos expongan al ridículo en plaza pública.
Bueno, ahí está. Para ser honesto, pensé que me costaría más, pero sin embargo la confesión me salió de un tirón. Ni siquiera un simple titubeo.

Creo que a esta altura del partido muchos de Uds. habrán reaccionado horrorizados, pensando "¿cómo es posible que a un hombre le gusten apenas las mujeres?...
Así es. Así soy. Este es mi delito: soy heterosexualísimamente heterosexual.
Le guste a quien le guste, le duela a quien le duela.
Ahora, después de haberme sacado este peso de encima, espero que mi confesión - que reconozco es realmente terrible - no afecte la buena relación virtual entre nosotros.
Finalmente, creo que no debo terminar esta declaración ante el escribano mayor de la Historia o el Fiscal de la Humanidad sin mencionar, para que conste en acta, que tengo aprecio y consideración por todos aquellos que no sintonizan el mismo credo sexológico que yo, y que respeto toda y cualquier tendencia de toda y cualquier persona en toda y cualquier circunstancia.
Yo, entretanto, de la misma forma que pertenezco a la generación que aprecia un buen trago y no de la que se decanta por otro tipo de drogas maléficas, soy también un miembro vitalicio de la casta de los amantes del sexo opuesto. Cuanto más femeninas, mejor. Vive la diference!
Bueno, si sobró alguno me perdone por haber invadido su territorio para volcar en su pantalla el guión de mis depravados vicios sexuales - bastante anormales para la época, lo confieso - pero a los cuales, no tengan la menor duda, no renuncio ni que las vacas empiecen a volar.



lunes, 8 de abril de 2013

No es que no te vea

Chica de cristal, muchacha de agua ... mujer de aire:

No es que nadie te vea, es que los que te observan te miran desde las sombras. El cielo les brilla a través de tus piernas y conocen los Andes en la falda de tus senos.
No es que no te vean, es que no los sentis siguiendo el vaivén de tus caderas. Ellos que te miran, sin que te des cuenta, te reconocen en los murmullos del viento y pueden apreciar la humedad de una lagrima y las ganas del beso.
No es que no te vean, es que sos la profundidad de lo eterno y estas allí, tan lejos y tan cerca, vibrando en los latidos de una ciudad que te mira ...sin que, mujer de niebla, lo sepas.

Sos la belleza translucida que baila prudentemente en la intimidad de unas letras.

Mujer transparente, tan eterea, tan visible como quieras serlo.

domingo, 7 de abril de 2013

Es lo que Hay

No tengo prisa, ni duda, ni escudo, ni púa; me doy desnudo al día, a la vida; voy desarmado y sin libreto...
Si me cruzas por ahí, y queres verme, no me mires, no me entiendas, ni me estudies; no descifres, no reduzcas, no interpretes; no agotes tus hipótesis, ni busques mas alla...
Si torpezas por ahí conmigo, intuime, léeme, degústame, porque soy lo que hay de mi...
No tengo en los bolsillos el ensayo de mi mismo, no uses tu razón, ni siquiera tu astucia; no precisas tus lupas, tus diccionarios, no es necesario que agudices tus sentidos, ni que observes con cautela tu próximo paso; no deduzcas, no priorices, no descartes ni analises...
Esto es, todo lo que hay esta ahí en mi, no me guardo lo mejor para el final, no hay segundas mejores partes, ni mas que mi piel traslucida y mis ojos a punto de llorar...
Esto es todo, así que cuando me tengas en la mira, tan solo, dispará...



viernes, 5 de abril de 2013

La historía no es siempre lo que parece

La tarde estaba todavía salpicada por los últimos rayos de un sol rosáceo que se ocultaba tras un bloque de edificios. Hacía frío para estar a fines de marzo. No había sido un verano demasiado cálido pero si terriblemente seco. Los escasos árboles que había en la calle habían perdido sus hojas antes de tiempo, e incluso algunos de ellos habían perecido...

El sol seguía ocultándose tiñendo el cielo de un color rosa anaranjado que se oscurecía rápidamente. Se oscurecía igual que mi ánimo. NO! Aquel no había sido un buen día para mí.

No había conseguido trabajo desde que la editorial se negó a darme más dinero ya que hacía casi dos años que no conseguía escribir una línea que resultara inteligible. Mi pareja me dejó cuando no pude seguir pagando las facturas y el encargado no paraba de agobiarme pidiéndome las malditas expensas.

Llegué a casa caminando en zigzag. Era una estúpida manía, pero se tarda más en hacer el recorrido y tenes más tiempo para pensar a donde ir. Entre en el viejo edificio en donde vivía, subí la escaleras con mucho sigilo procurando no alertar de mi presencia al encargado. Entre en mi departamento y me desplomé en el sillón y cerré los ojos por un instante ...

Debí quedarme dormido porque cuando volví a abrirlos el reloj que había en la sala de estar marcaba casi las doce de la noche. Para haber dormido varias horas me sentía realmente cansado. Me preparé algo para comer, que dicho sea paso era muy poco ,mis provisiones se estaban acabando al igual que mi dinero. .

Me dirigí a mi habitación con la luz apagada aprovechando la poca luz que entraba por la ventana gracias al enorme cartel del edificio de enfrente; y por primera vez un extraño pensamiento cruzó por mi mente. Estaba realmente desesperado y la fugaz idea de vender mi alma al diablo cruzó por mi cabeza, y mientras me dirigía a la cama rumiaba que no estaría mal que se me presentase Satanás en mi casa; Pero desechando la idea me acosté y traté de dormir

No habían pasado ni cinco minutos cuando escuché con un lánguido susurro una voz que me llamaba. Pensé que era el viento, así que me levanté a cerrar la ventana que al acostarme había dejado entre abierta, cuando escuché, esta vez con más claridad, la voz que volvía a pronunciar mi nombre.

Me giré con cautela mientras mis pelos se erizaban por el terror. Un ser pequeño con dos cuernos y rabo rojo me miraba sonriente. Lo reconocí de inmediato, era Lucifer; pero apenas pude pronunciar su nombre. Me miro fijamente y con una voz penetrante habló: - Hola muchacho. No tengas miedo.

- No lo tengo.- Contesté con un ligero tartamudeo en la voz.

- Pues tendrías que verte.- Dijo con una ligera sonrisa.- Estás pálido como el mármol, y parece que tus ojos quieran salirse de sus órbitas. Te advierto que la gran mayoría de cosas que te han explicado sobre mí son falsas. Los curas, las monjas, tus mayores, y todos los fanáticos cultistas; no hacen más que manchar mi nombre con una sarta de mentiras.

-¿ Mentiras ?- Dije cambiando el tono voz por irritación.- Mírate tú. No eres más que un diablo rojo, tienes cuernos y cara de chivo. ¿ Porqué no habría de creerles ? Busca a otro Fausto. Busca otro iluso que se deje seducir por tus demoníacos encantos. Yo solo quiero dormir.


-Iluso!- Contestó enfadado.- Crees todas esas falacias sobre mí. Cierra los ojos y trata de Imaginarme de otro modo Traté de resistirme, pero me sentí obligado a hacer lo que me decía. Cerré los ojos y cuando los abrí, aquel feo engendro satánico había desaparecido y en su lugar había un hombre de mediana edad, uno setenta y seis, ochenta y cinco kilos, pelo castaño y ojos marrones. Un hombre como cualquier otro. Vestía téjanos y camisa a cuadros. Alguien que en la calle no hubiera llamado más la atención que yo mismo.

Asombrado, más bien perplejo traté de hablar, pero él tomo nuevamente la iniciativa.

- Ves. Ya no te parezco tan diabólico. Me ves tal y como me imaginas, y te aseguro que no soy tan malo como me ha descrito la iglesia. - Pero eres el diablo.- Dije levantando la voz.

- El cielo.- Dijo ya muy enojado.- Ese cielo en que sueñas ir algún día. Ese sueño que crees que aguarda a las almas buenas y caritativas al final de sus vidas. Ese cielo donde un Dios magnánimo perdona y todo es felicidad eterna. Ese cielo, no existe. El cielo no es más que un club privado con un cartelito de se reserva el derecho de admisión. En ese cielo solo entra la gente formal, gente escogida a dedo por el que tu llamas 'Dios'.

- ¿ Porqué habría de creerte ? - Contesté con la voz turbada.

- Déjame contarte una historia. -Dijo esto con un tono amable e hizo un extraño gesto con la mano cambiando totalmente el escenario. El instante anterior estábamos en mi habitación y ahora... Era la luna. Estábamos sobre su rugosa superficie mirando la tierra. Una gran bola azul que se encontraba aproximadamente a la altura de mis ojos. Lucifer me dijo que no me alarmara y comenzó su historia:
» En el cielo.- dijo.- todo era paz y armonía. Dios, en lo que podríamos decir que era su 'trono celestial' lo observaba todo. Yo y mis demás compañeros, los ángeles, no teníamos más misión que alabarle todo el día. Poco a poco nos dimos cuenta del modo despótico en que Dios trataba a la humanidad.



El padre supremo.

¡ JA ! Un padre no trata así a sus hijos.

El elegía al azar quien vivía y quien moría, quien era feliz quien triste, quien era sano y quien deforme. Su poder era absoluto y jugaba con las vidas humanas como si de soldados de plomo se tratase.

»Y así pasaron los años, los siglos; y por fin un día cualquiera de hace muchos siglos hubo una gran revolución. Un grupo de ángeles nos pusimos de acuerdo y nos sublevamos contra el absolutismo despótico de Dios. Estábamos hartos de ver sufrir a la humanidad. Dios, por divertirse mandaba diluvios, y plagas contra vosotros los humanos.

»El resto es bien sabido por todos. La sublevación fracasó y fuimos desterrados. Al igual que el resto de vencidos sufrimos calumnias, odio, humillación.. Fue duro. Tuvimos que subsistir bajo la sombra de Dios mientras él proclamaba en el mundo lo malos que éramos. Nos difamó e hizo creer a la humanidad que éramos nosotros los diabólicos, los demoníacos, los malos...

»Esta es la historia. Nosotros tratamos de defendernos pero es muy difícil luchar contra él.

Me quedé unos segundos parado, sin saber que hacer o que decir. La historia que me había contado parecía tan cierta... Mientras Lucifer continuaba con su historia.

»Perdimos, sí. Pero te aseguro que si hubiéramos ganado todo hubiera sido distinto. Habríamos promulgado la igualdad. No habría existido ni el bueno ni el malo, ni la muerte, ni el odio, ni el fracaso, ni cielo, ni infierno. No existirían las enfermedades ni el hambre, ni los templos para esa adoración que Dios tanto exige. Tampoco existirían todas esas pruebas que Dios impone al hombre ni los tabúes ni los dogmas. Y lo más importante de todo: no existirían ni el diablo ni dios ...

»Este mundo sería un paraíso terrenal. Como aquel Edén que nunca existió.

»De Haber ganado ...
Mientras esta última frase era pronunciada por sus labios, una lágrima resbaló por su mejilla; y entonces le creí. Le grité que me llevara con él. No quería volver al mundo una vez perdida la esperanza que antes me sustentaba. Y en medio de un grito me vi despertar en mi cama con el cuerpo empapado en sudor. Hubiera pensado que era un sueño de no ser por Lucifer que estaba allí, mirándome.

Su ojos, ahora melancólicos, llegaron a conmover todas las fibras de mi corazón. Y se esfumó poco a poco diciéndome que tenía que elegir yo y que ahora ya conocía la verdad sobre dios y el diablo.

Yo... yo desde entonces, bebo, robo, delinco. ¿ De que me sirve ahora ser bueno si se que el cielo es una farsa ?

Ya no quiero subir al cielo cuando muera. Ahora se que cuando muera iré al infierno, al dulce infierno. Y se que allí me estará esperando Mi Amigo Satán.